Con la llegada del invierno es necesario adaptar nuestro vestuario de bicicleta, prueba de ello es el frío, la lluvia y según zonas, la nieve. Además del equipamiento, otro factor que hay que tener en cuenta son los neumáticos.

En verano y para ciclismo en ruta, las cubiertas ideales suelen ser lisas y rápidas, mientras que en invierno es más importante buscar neumáticos resistentes, con adherencia y con más protección contra pinchazos, ya que las carreteras están frecuentemente húmedas y sucias.

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En este artículo vamos a hablar de los aspectos que hay que tener en cuenta antes de comprar unas nuevas cubiertas para nuestra bicicleta de carretera: sección, dibujo, compuesto, flexibilidad y presión. Algunas de ellas también se pueden aplicar a las de montaña.

SECCIÓN

Si una cubierta de invierno tiene una característica que la define es su amplitud o sección de banda de rodadura. Es evidente que cuanto más goma esté en contacto con la carretera más nivel de adherencia existirá.

De la medida de 23mm convencional, se suele pasar a la de 25mm o incluso a 28mm, una tendencia actual que está tanto en el mundo de la competición, en las carreras clásicas, como en el de calle; lo que ha obligado a fabricantes a adaptar bicicletas, llantas y frenos.

Está tendencia se debe a las explicaciones de los técnicos de muchos fabricantes de neumáticos. Una mayor amplitud no supone necesariamente aumentar la resistencia a la rodadura, no si la sección de la llanta es proporcional, ya que se equilibra el desarrollo del conjunto rueda-neumático.

DIBUJO

Todos sabemos que el dibujo de los neumáticos es necesario para evacuar el agua. A nivel automovilístico es normal y obligado llevar neumáticos con dibujo, los neumáticos lisos se dejan exclusivamente para la competición. En cambio en bicicleta muchos son los fabricantes que ofrecen ruedas slicks, como Schwalbe, Michelin o Bontrager; utilizadas en cicloturismo.

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En una bicicleta, tanto la estrecha amplitud de la goma como la baja velocidad a la que se rueda, hacen que la eficacia del dibujo se vea en gran disminución respecto a la de un automóvil. Aún así, un neumático con dibujo mejorará el agarre respecto a uno liso.

Los fabricantes cada vez trabajan más en ofrecer neumáticos con dibujo, que mejoren la adherencia y la evacuación del agua. Ejemplo de ello es Continental y su cubierta Grand Prix, que desde hace años ofrece un neumático “todo tiempo” con dibujo.

COMPUESTO

Quizá es uno de los factores que menos se tiene en cuenta en las discusiones sobre qué neumáticos de bicicleta elegir. El compuesto es un elemento importante, cuanto más blando sea más adherencia tendrá.

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En mojado se precisa más agarre que en seco, por eso los neumáticos de invierno deben ser algo más blandos. ¿Pero que pasa si lo son demasiado? lógicamente nos durarán bien poco, con lo cual los fabricantes tratan de buscar un equilibrio.

El equilibrio se basa en una parte central más dura, resistente al desgaste. Con la bicicleta erguida el nivel de adherencia no debe ser tan alto. En los extremos, con la bicicleta inclinada (sobretodo en mojado), se precisa mucho más grip y que mejor que ofrecerlo con un compuesto más blando.

Fabricantes como Schwalbe ofrecen neumáticos equilibrados, sus modelos Durano S, Ultremo ZX y One cumplen estos requisitos; aunque no son precisamente neumáticos de invierno (son lisos). En la parte central utilizan un compuesto duro mientras que en los extremos utilizan uno más blando, empleando doble y triple compuesto.

FLEXIBILIDAD

¿De verdad importa? es lo que muchos se preguntarán, pero si hablamos de TPI seguro que a muchos os empieza a sonar. TPI se corresponde con las iniciales Threads per inch, traducido, filamentos por pulgadas.

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El valor de TPI se asigna a la carcasa que sirve como estructura del neumático, encima se sitúa el compuesto de caucho. El valor de TPI es el responsable de la sensación que transmite la rueda.

Cuanto más alto es el valor de TPI más sensación de seguridad, más flexibles y por tanto menos resistentes con el uso. Los neumáticos de competición suelen tener valores altos, por encima de los 200; los neumáticos más duros tienen un TPI más bajo, que ronda los 60.

PRESIÓN

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Todos sabemos que cuanto más presión más “duro” está el neumático, cuanto más duro menos superficie de contacto con el suelo y por tanto menos agarre. En invierno es recomendable llevar neumáticos con menos presión.

Cuanto menos presión más nivel de adherencia, siempre respetando los niveles recomendados por los fabricantes. Un neumático con menos presión también es más difícil de pinchar (pensad en un globo), aunque existe el peligro de “pellizcarlo”.

Las cubiertas Tubeless o sin cámara (no confundir con tubular) permiten llevar presiones más bajas, mejorando el agarre y evitando el peligro de pinchar por pellizco entre cámara y llanta (no hay cámara), son una muy buena opción para invierno y cada vez más frecuente entre los ciclistas.

En: Velonews